Buen día, tempestad

Gabriel Bazalar López

"Los perros le muerden los talones a este amanecer, y la droga no es más que un silencio por tus ojos o una boca húmeda y una lengua arrechísima que no se equivoca y ataca, o mirando hacia atrás lo que ya se veía venir, una tempestad de burbujas de jabón o un infierno de corazones o un ángel con dolor de muelas, ahorcado y ojeroso, un espejo que es la mitad de tu odio y tu rencor, un camino que solo conduce a la jaula de la desesperación y esa mirada de buitre de regresar a esa violencia de pájaro canalla que no puede arrancarme los ojos antes de empezar a llorar"

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