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5 poemas de La Guerrilla Elegante (2019), de José Natsuhara

Actualizado: ene 29


Saluden al poeta


Si ESTE poema no me redime, entonces elijo

el racumín, tanta huevada, que presenten mis fracasos con su

sheriff, envarado mongol de turno,

que desenfunde sus puños se

baje de su cuarto de milla

−P e r u v i a n P o e t i c F a r W e s t−

y me saque la entreputa.


El Peer-to-peer. O la lección de economía de Satoshi Nakamoto

aplicada a la producción de nuevos hombres. ¡Ésta, la poética de la testosterona!,


Un mano → mano

2 vasos de bilis y una Smith & Wesson

girando angelicalmente entre mis dedos

ambiciosos de pianista.


El mundo no necesita versos a ½ caña

ni albatros enarbolando la pobreza de los conos o el malditismo

huachafo de quien construye su leyenda en base a una cirrosis,

a estudios exégetas de uno que otro muertito =

The Walking Dead

= la crítica literaria es una enfermedad

de trasmisión sexual, VIH positivo,

y donde todo bachiller de letras es un raquítico productor de la estupidez peruana.


Aquí, donde se invoca el duelo sincero de los mundos,

la vida es un vacilón,

y las amancaes florecen en las pistas de San Juan de Lurigancho,

y la escritura es una cuestión que no solo es escritura; es un pasaje ida

y vuelta −todo pagado− al Play Land Park, la pollería donde celebraba

con la familia mis victorias.

Necesitamos sí o sí estos dedos

de mañoso, alentado por el aroma

a menstruación de las olas en San Bartolo y las botellas de Pilsen

creciendo verdes y frondosas sobre el desierto y sus tonazos.


Ellos dirán que has perdido la chaveta y que te has contagiado, chibolo huevón,

de resentimiento.

Pero sabes bien que tú no dudas y que el poeta que duda es un marica

y que tu maquinaria de belleza funciona con la exactitud de las nuevas

páginas de la historia más jugosa

y más caleta, la fruta dulce,

la buena merca rotando de mano en mano entre los elegidos del recreo.


(teclas metafísicas que abren piernas insospechadas,

a ti también te vi desnuda

28 de enero: probador con cerrojo zapatillas deportivas y

una empinada abusiva como si no tuvieses miedo a las alturas,

arañita

de

mi

corazón,

y tu short rosa inaugurado por los siglos de los siglos AMÉN, la mecanografía

imprescindible de los que le vamos agarrando el truco a este negocio)


Un poeta que no sepa empotrar a su yegua x 40 Soles TV + Cable

y agua caliente / trinchar las carnes contra el suelo / el asado argento en plena terraza

de febrero / no es ninguna amenaza contra el Imperio,

Error 404, y usted no puede cursar “Movimientos Avanzados de Tango sobre el Poema”

sin haberse matriculado antes en la vida misma,

que es troncal con “Seminario para dejar de ser poeta

y comenzar a ser más bien una persona”, y mientras tanto

fuera de las aulas… en una galaxia muy muy lejana,


I’m dancing and todos los días son Sábado Gigante y hay juegos de azar

detrás de la barra libre, dirás que es una anécdota la Nintendo delante

de este sofá con olor a tabaco,

pero nada es coincidencia, hermanita,

y EXISTE una probabilidad de chuntarle de 1/37 y

ganar 36 veces lo apostado = el pleno cache, el pleno beso, εὐδαιμονία (eudaimonía),

ἀνερρίφθω κύβος (anerriphthō kubos),

o el recostarse en el pecho ambicioso, / quiero sentirme protegida

no solo acompañada, /

te quiero como amante y no como amiga /

eh! nebulizadora de ternuras bravas,

la poesía es una apuesta,

igual que el meterte hasta adentro esta dialéctica,

una cuestión de afilados dardos apuntando al culo del azul del cielo

en el azul del cielo en el azul del cielo en lo profundo de un tequila,

los carajos chesusmadres en la sonrisa pendenciera de los niños del 90

jugándose la partida de su vida,

el mejor de 3

luego de haber cobrado unos cuántos soles bien brillosos propinones

para corromper esta neblina tan limeña donde toda anécdota amorosa

es un manifiesto estético, por ejemplo:


Habría que probar la T de cobre la vasectomía el uso extendido

del condón, dijiste, para recubrirnos el sexo y los libros que más queremos. Y llegaste

toda chancona con tu edición del “Manual Avanzado de Ingeniería Mecánica” forrado

con un condón XL de frambuesa. Loca mía interpretabas a la pesadilla de Occidente (mujer culta y despampanante, con una fertilidad de maíz morado) y agregaste que si te quería gilear tu canción necesitaba más picante, huaracas besando los cachetes de los fanáticos del Válium, y dedos millones de dedos de electricista de universos contenidos en Warhammer.


O en la teoría de cuerdas −Que no especifica de forma única ni el espaciotiempo inducido,

ni el conjunto de campos cuánticos que contiene, ¡José! ¿me manyas?


Te manyo, yo sigo todo lo novedoso y bello O esta otra teoría de los cables

eléctricos que he ido tirando sobre los techos de las escuelas estatales,

O de los supermercados donde el agua y el pan están más alejados de los usuarios.


La bóveda celestial de esta generación que me necesita pero que no me merece. Animales.


Voy a hablarles fuerte y claro, compatriotas:


Este país no existe. Los veo a todos en el amanecer ácido de la singularidad tecnológica augurada por Ray Kurzweil (un pedazo de emolientera cholaneitor agredida por el policía choloneitor cachueleando de guachi en pleno 2049). Y me pregunto me recontrapregunto qué pasará con los sicarios de toda esa pampa de mierda que no es Lima, con el sistema aracnoide de las drogas clandestinas. ¿Habrá anticucho, pancita, ceviche enlatado?, ¿comida siquiera?


He visto a las mejores mentes de mi barrio, a los prodigios románticos disidentes uniformados expertos en la filosofía postcolonial rectal latinoamericana en las escuelas de Lyon y de Azángaro; y nada que valga un choripán en finas hierbas. Todo conductor que no conduzca primero su propia vida es un sonso palta triste huevón cero kilómetros. He visto a las mejores mentes, digo y es un decir nomás, en los cuentos de hadas en Chespirito o en los animes de invierno en alguna nueva temporada que valga la pena (Ginga Eiyuu Densetsu, Uchu Kaizoku Kyaputain Harurokku)


El Imperio Inca ha sido un clickbait. Atahualpa vendió un cuarto repleto de pé a pá con todos nuestros culos. Y Cubillas no era quien dijo ser en las chapitas y los álbumes de Navarrete. Que si llegamos al mundial fue porque quizá Guerrero pateó un tiro libre bajo los efectos del chamo, que todo héroe nacional es un farsante, que lo entiendan los que se llenan los cachetes con el chamullo del futuro, de los cachaquitos amaestrados, del valor de la lectura del insípido tuberculoso de Vallejo. Prefiero mil veces Condorito y si no les diera vergüenza confesarlo seríamos mejores seres humanos y este poema sería una Iglesia. Todo poema sería un poema del corazón.


El joven de estos versos morenos (bronceado de inteligencia)

desciende, chamarra de cuero y agallas de púas, –eh! ángel del trash

metal / morirás sólo, compadre,

una mitad de este pogo te ama y la otra te prefiere bien muerto,

pendejito entrañable,

(si tu presencia no deja indiferente a nadie) entonces (que tu reino reemplace este chiquero)

−He visto chanchos más saludables y audaces

que Kloaka y Hora Zero−

1. Jean Paul el Troglodita muerto con el corazón roto

2. El Poeta de la Calle muerto de cáncer, que es la misma vaina

y 3. Tripa y el mejor stand up comedy de este jardín despeinado y trinchudo,

Y se fueron, como quienes vinieron por una tangente (eso no te enseñan en San Marcos),

o quizá al revés (las flores en el cielo y el cielo con nosotros) y la poesía

no es una maldición de cómicos ambulantes y cantantes tomando baños de luna en la playa pelada,

porque, así sabrás que no te mentí y que te quiero a ti.


Tú que montas una station wagon destartalada, traes veneno para

contrarrestar este exceso de ausencias, Veneno pa’ tu piel, Veneno pa’ tu piel.

Yo vivo la madrugada, Soy los besos, Soy la cama, Y tu vives escondido, y solo hablas con tu almohada,

y derrapas en las curvas de la muerte como si se tratase de una groupie

−de lentes, de braquets y de actitud selectiva– ya saben, la perra estándar casi,

la representante de la chupada de pingas como deporte olímpico,

la cata de vino, la verdad de la milanesa también tengo unas palabras para ustedes:

este don no se hereda lamiendo semen, aunque existan

algunas artesanas de ese arte,

eh! la belleza de la juguería / el hambre interrumpe el verso o lo alimenta.


Y te cuadras / morirás estacionado en esa misma calle compadre /

o eso creen los cagones de la otra Manzana, muestras el balón de básquet nuevecito

y ocupas – como resacón de Viernes Santo −un espacio en esta loza del barrio

que te vio crecer derecho a su pesar (todo barrio es una trampa, evangelistas epilépticos

enseñando las buenas costumbres de la histeria y toda violación queda en familia),

La portería es más o menos así de grande: y enseñas tu costalón de poemas de tela y delirio,

doble asa,

y te mueves a la velocidad de la luz aunque no la pagues,

fintas de la NBA, cachita incluída,

y eso es suficiente para comprender que nadie más jugará contigo

en tu perra vida / morirás jugando solo compadre / Pa’ tu piel, Veneno pa’ tu piel.

Soy la magia, Soy el hada, Que se clava en tu mirada,

Soy la tentación prohibida, Que te va quemando el alma.


MUNDO POÉTICO: TALENTO + IDEALES = MUERTE

MUNDO REAL: TALENTO + IDEALES = VIDA a la N potencia.


Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia,

porque de ellos será el reino de los cielos,

En el confesionario un tal Gil Berto

se golpea el pecho, y

no te la pierdas, padrecito, me dice, que si no escribo me muero

(bueno sería, si la escritura no es vida yo no sé qué haces escribiendo,

¿eres emo?),

en otros tiempos lo hubiera cagado a trompadas,

¡Largo enfermo y la conchatumare!


¡Que vengan los monstruos de la dimensión desconocida!


Cavernícolas simpatiquísimos, refrigeradores repletos de animales

muertos y fermentados,

el regreso al Paleolítico,

los sharingans ensangrentados creciendo en los ojos,

atravesando las praderas, Colmillo Blanco de Konoha,

Caerá la lluvia ácida, el ninjutsu definitivo, sobre los hocicos de sus hijos,

gárgaras de vidrio y rotoplax,

y las ratas saldrán de sus guaridas

y ningún prólogo los rescatará

de este jardín minado de adjetivos y aires apocalípticos, la visión

descontrolada de la santidad, del milagro de la masacre,

no vine a traer la paz sino la espada.

Joven, arrástralos a todos,

¡Que venga, Tayta hermoso, el fenómeno del niño!

Limpia el mundo de la sarna, de los seres débiles

y torcidos, de los falsificadores de emociones / Si la corrupción de la escritura

tiene el tamaño de un ring de Vale Todo / Mi corazón tiene el tamaño de un puño /

Si nadie ha encontrado la redención en el poema,

que todo acto de valentía se anteponga a una tragedia

/ Y si mi pene es una brújula señalando sus corazones, a mí ya no me

importa que me sentencien al olvido siempre y cuando sea sincero,

porque el arte que no es sincero es homicidio,

y porque incluso yo, que reemplazaría toda

la poesía juvenil peruana por unas salchipapas,

les digo, a ustedes sarta de asesinos,

poetas atorrantes,

que la vida

ha encontrado un guardaespaldas.




Cágala a golpes


¡Rasga! ¡Martilla! ¡Crea! ¡Cágala a golpes! ¡Dale una vuelta! ¡Crucifícala! ¡Cómete sus muslos! ¡Arráncale los ojos! ¡Haz que aborte hasta su alma! ¡Percusiona a esa puta!; pero nunca, le toques un pelo. Ella es tu mujer. Degolla ese cordero con solo una mirada, quiébrale la espalda con una pluma, acuchíllala con comentarios inteligentes, y corrompe su corazón, enlódala de los pies a la cabeza, libera su mente cada vez que bajes el slip de su vestido. Ella es una mujer solicitada, pero está indefensa contra la demencia. Lánzala a la cama, átale las patas, azótale las nalgas, muérdele los dedos. Enciérrala bajo llave y hazle el amor y el odio hasta que ninguno pueda arrastrarse a abrir la puerta. Ella es tu mujer. Ponle una correa de púas y sácala a la calle, ventílala, aliméntala, castígala, méntale la madre si es necesario; pero nunca olvides que aquí tú eres el esclavo. ¡Sé un hombre!, ten tus propias ideas y defiéndelas aunque te cueste muchos verdes, enfréntala, desafíala; pero nunca dejes de ser un gatito cuando lo quiera ella. ¡Sé un hombre!, y hazle saber que ambos están de paso, que si se va se va y tú la cambiarás doblando una esquina (es justo y necesario). Pero mientras dure, ¡sé un hombre! y dile: “Todo mi reino, para ti”. Aunque seas pobre. Aunque seas un criminal. Aunque seas un animal; siempre existe un reino qué ofrecer. Ella es tu mujer. Escúchala, incluso cuando calle. Léele las manos, léele las orejas, léele los suspiros, léele el cabello, léele el maquillaje y el rizado. Aprende a navegar en tu perra como el capitán que la conoce en todos los rincones de su plano. Colócala al frente tuyo y maréala con palabras obscenas, dale unos jabs a sus mejillas, una cachetada de canciones para que aprenda, una patada explosiva por las dudas, unos cuántos balazos para que ablande la carne. Y cuando esté ya hecha mierda, tambaleándose y a punto de caer, deposita en ella el golpe de gracia, o lo que es lo mismo, deposita un beso entre sus labios. Eso, es un Knockout. Y ella, tu mujer.




Maestra Vida


Chaclacayo puede vestirse de sombra

y dentro de cada sombra una sombrilla se abre

y el sol se posa se presiente cuando devoro

un marciano de lúcuma con el que he vencido a la naturaleza

y mis pies se cuartean silenciosamente (qué deli es usar chancletas y

hacer clap clap

en los charcos de este patio

en el que juego al mundo)

Chaclacayo es el grandioso desconocido de Semana Santa

nadie visita la plaza ningún limeño ningún turista

y hay un déficit poblacional de mongoloides,

todos están en Marcahuasi avistando OVNIS

atraídos por el yoga intergaláctico y los ríos

de chakra distorsionándose entre carpa y carpa

botellas de vino + malas selecciones musicales

remedo de chicha cumbia fusionada con electrónica y ganya.

En las islas Ballestas

ni de chiripa mis primos mis tíos mis amigos zambos ingresan

porque el dinero se gasta en cuestiones trascendentales y el turismo

es turismo,

Maestra Vida, Chaclacayo hierve sopa de mote de buses

clandestinos que te jalan y dan derrapes donde cuánta gente ha perecido

Jonás Paucar demoró 2 años en ser identificado

por la tata y salió en el periódico (logro desbloqueado)

un trozo de su canguro y de su pierna de pelotero del Sport Tigre,

ya casi estoy en primera

decía, cholo huevón

hay convicciones que se mantienen incluso cayendo desde un

precipicio chocando contra una micro

pisando en falso alejado tontamente de la orilla

del mar y ya nadie te ve tu novia a 5 metros nunca

ha estado más distante

se fue a la mierda el plan de la segunda wawa

pero al menos no se gastará ya en útiles escolares

ni buscándole tres pies al gato a la cuenta de la LUZ del AGUA

tu novia te prepara en la arena tu sándwich de pollo

y tú ya dices ésa es mi flaca carajo, y te colapsa un pulmón y el simpático

sueño de la inmortalidad,

Maestra Vida, en Chaclacayo aprendí a gritar ante cada

peligro si veía un ratero gritaba: Choro! A ver róbame pe’ conchetumare!

a rugir en la cama con Danitza y su hermana

que eran la sensación, se hacía cola a las 5 de la mañana para tomar

la primera maca el primer pan con queso fresco

aprendí a decirte: Sirvemecito la yapa, tibiecito nomás,

solo para ver esos malabares hilos candentes de vaso en vaso

llenar mi corazón,

me he ganado muchos problemas por expresarme con belleza

sobre lo bello, creo que vuelvo a mis amigos un poco cabros

esos son gajes del oficio,

Chaclacayo puede vestirse de sombra

y dentro de cada sombra un sombrero norteño

acompañado de un palito de dientes

me siento al revés en la silla de un local de mariscos y chela al polo

soy Kirk Douglas,

Maestra Vida, soy un niño jugando a la piñata con un bate de palabras

he desaprendido la vergüenza

de andar calato en una hoja

de vacacionar esta tarde en una hoja

y ver Ben-Hur por enésima vez en los ojos salvajes de mi padre

en una hoja también donde soy muy joven aún para unir los puntos

y resolver el misterio

de vivir

como un toro de luces de pólvora y serpentinas

hincando de chispitas el culo de quien no mueva las caderas

en el baby shower de Cristo,

Chaclacayo puede vestirse de sombra

y en cada sombra hay un sembrío

ojalá y me visiten allí mis futuros cuates,

quizá mis editores, mi boliviana y sus pizzas de carne

nadie sabe en qué pensaba Ruben Blades, pero Maestra Vida,

suena tu salsa

y yo no sé si son trombones o camiones, a lo mejor

y son una manada de elefantes,

yo cumplo

con hacerles un espacio en este sube y baja

lanzar la moneda al aire

y salga lo que salga, gane quien gane,

brindar a la salud de todos.



Comunicado de la P.L.P. Profesores de Literatura del Perú


(Para su transmisión en medios de comunicación impresos y electrónicos)


Miércoles 22 de mayo de 2020.


Yo soy un profesor de Literatura y combato el embrutecimiento. El parásito que nace, crece y se multiplica, que se jaranea en las ecografías amparado por las leyes del magisterio y las capacitaciones demenciales, infinitas que llevan a mis colegas al suicidio y a la duda comprensible sobre lo importante de cara a la vocación de mártires o superhéroes: El papeleo que se exige y se acumula, esa bola de sebo que se enquista en los cerebros y genera deudas y bancos persiguiendo y amenazando con inflar un tráiler con tus pertenencias. O la maravillosa experiencia de hacer clase, y elevar una tiza como el imbécil eleva el puño y destilar un vino excelso del que solo se bebe cuando se piensa, y se piensa siempre qué vamos a comer de almuerzo y en los principios libertarios de Rousseau.


Pero nuestras puertas estallan, los fierritos se quiebran y nos guardamos los último billetes en las medias a ver si eso nos alcanza (no nos alcanza). Y reconocemos a un alumno vestido de matón con el permiso judicial de la santa muerte. Arriba las manos, esto es un embargo. Y le preguntamos ¿Está bien la familia? Yo te conozco, eres de la promoción de menganito, de fulanita, tú bailabas saya bien bonito, te gustaba Alba y jugabas ping pong pa’ impresionarla en el recreo, y leías Truman Capote.


Arriba las manos, esto es un embargo. Chamba es chamba, profesor.


Está bien hermano, tú no aprendiste nada. No te vuelvas a cruzar en mi camino. Y le digo bye bye a la mesa, al repostero, a una colección de películas piratas y los documentales grabados en VHS. Lo que duele más es que a veces ni tocan estos libros, como si se les cayera la carne, como si tuvieran chispitas. Y en el peor de los casos sí se los llevan en el tráiler, a venderlos por peso, 1 sol el kilo, y así sucesivamente.


Pero así sobrevivimos los perros grandes y combatimos este embrutecimiento que fomenta la publicidad que de nosotros hacen los canales, las bombas lacrimógenas que nos lanza la policía por orden expresa del ministerio, las campañas de odio con las que muchos padres de familia justifican el bajo rendimiento de sus gremlins. Ejemplo: Tu niño no es índigo, a lo mejor es un malcriado y tú eres un mal padre, una mala madre que lo abandona en brazos de la TV porque la vida es celeridad y progreso y los negocios tienen poco tiempo para alcanzar la cúspide de fama, de followers comentando la entereza con la que miles de manifestantes salen a las calles a protestar contra la estigmatización de la María.


Somos profesores de Literatura y combatimos el embrutecimiento y proponemos un cambio radical de esta circunstancia histórica, por ejemplo:


Él contempla aquella muchacha en la azotea colgando blusas de nansú y gritando a lo lejos que esta noche toca baile en las primeras gradas de los puentes peatonales // Ella está cansada de trabajar de camarera en un restaurante a dos cuadras del parque Huayna Cápac donde celebran los megaconciertos, Tony Rosado, Agua Marina, Armonía 10. // Él lee a Dostoyevski y se mancha el uniforme escolar porque come y lee al mismo tiempo.


¿Es posible que esta estética en la que estos jóvenes intercambian sus sueños sea un milagro que entierre todas las constantes malas experiencias? ¿Las tardes en velas haciendo cuadrar los gastos de la casa, las insufribles mallas de contenido que nos imponen como si estudiar menos materias fuese una salida? Ellos también fueron nuestros alumnos y han aprendido, han hecho su esfuerzo.


Y entonces aparece otra muchacha que también contempla y reconoce a su compañero de clase leyendo un libro y a su compañera de clase colgando sus blusas de nansú, y sabe, comprende que desde esta azotea se puede ver el extenso panorama del país, y que detrás de los edificios de cajas y las gentes cogiéndose el corazón como si fuese a salirse de un momento a otro; allí hay algo de verdad y de alegría. ¿Esto también es conocimiento? ¿Esto qué es?


¿Es luz?



Valse cervecero


La espuma en tu mar o en la cerveza, Salud, sírveme a tus pies hoy de tu mismo vasito

rompiendo contra las rocas o el hielo

se construye una orquesta,

yunza y millones de cholos y cholas

disputando la caída del árbol colmado de globos, billetes,

lavadores de plástico para que cuando pises un charco de lluvia

yo te regenere, deje como nuevos todos tus vestidos.

Y no se me pasa así tu cariño ni se me pasa el silencio,

me doy de golpes suaves en la ventana del microbús, pienso en la cantidad de postes que

debo contar hasta alcanzar la carretera pelada de Nazca el sencillo para marcar

botones mágicos

en locutorios / llamadas de loco a loca / qué miedo me da,

me da la taquicardia al ritmo de un valse cervecero y si apareciera de pronto en el cinema

la gente se reiría buena onda, se reiría conmigo

y no de mí,

se regalaría la canchita y la Pepsi,

los niños dejarían de patearte el asiento y se sonrojaría

ese señor de la 6b que perdió a su mujer

y volvería en enero a comer tunas y observar el florecer de las azucenas.

En el microbús ayayáu,

encuentro ese dolor inmune a los paracetamoles molidos con jugo de papaya

cuando me siento al lado de una vieja con cara de pocas telenovelas,

usurpadora, en ese asiento de plástico y versos callejeros / central telefónica incluida /

que por el decreto nacional de mis santos huevos

siempre te va a pertenecer a ti y a ese culo estupendo.

Mi alcoholismo pasea por la alameda y qué miedo ya no me da, ya no me da

tambalearme entre las bancas entre los gatos del parque Kennedy,

entre mi bolsa de tela donde guardo paquetes de embutidos

y las revistas de la National Geographic

donde subrayo los holocaustos, las guerras en medio oriente y comienzo a llorar

como un velociraptor observando a lo lejos

el apocalipsis,

y no hay a dónde correr esta especie le canta a la bomba atómica,

a los cochebombas a los ministerios de cultura,

y yo, hip, aprovecho el tiempo y canto este poema a viva voz

hasta quedarme ronco (me caigo y me levanto como Jesucristo)

y la gente dice que estoy ebrio

y luego me quieren botar entonces les explico que es un poemón, mi

hermano

(unas muchachas universitarias coquetean

me defienden de la tombería

y dicen que soy un chico tranqui

que fui su profesor de literatura y que enseñaba graciosaso),

Y yo me reí mucho Trilce, en el tiempo en que te tengo

toda la orquesta me lleva como mi maestra a los 5 años a las orillas de Punta Negra

y yo dibujo los cangrejos, las malaguas picándolas con palos,

las ollas de comida criolla

y los heladeros,

caigo a los bares como las hojas de otoño sobre la nostalgia obligatoria

de todo poeta en la solapa, payasadas,

cojudeces, yo solo me siento bebo y me embrutezco

y si me dicen machirulo les digo que, en efecto, yo soy Pedro Picapiedra

y eructo y continúo sonriendo me enchicho me sazono

yo por dentro que tengo una cocinita donde mezclo imágenes de tus cachetes

y tu tatuaje de Reptar

ahora que eres transparente

y me devuelves, esta alegría envolviéndome como el platino de un sublime

me voy convirtiendo en un dulcero comelón,

correteando en Chabuca Granda

las carretillas de arroz con leche y selva negra,

escuchando a los maestros cajoneros

y a los cómicos ambulantes paliando las tragedias de un país

que bien en el fooooooooooondo no es tan trágico,

hay sus cositas lindas,

#1, la yapa del emoliente para refrescar el hígado y el pan con torreja

#2, sentarme en el borde del río Rímac desbordado de tesoros

ver a los mocosos

jugando al vóley achorado

que la pelota ruede hasta mí

y me sienta más cerca de mí mismo

y #3, la luna llena sobre las ruinas de Pachacamac una tarde en la que el viento

sopla del altar hacia la esquizofrenia de una escritura bendita.


La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería