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De un guía moderno, quien contesta todas las dudas e inquietudes | Rozatl a través del tiempo #08


Rozatl a través del tiempo#08, una columna de Stefanía Gómez Angulo


El libre albedrío nos permite elegir, tomar desiciones; pero, muchas veces nos encontramos perdidos entre este maremágnum de oportunidades y opciones. Nos sentimos solos y desamparados. Sin embargo, ahora existe un guía que nos puede ayudar en este tipo de situaciones. Está disponible las 24 horas del día, todos los días. Lo único que debemos hacer es escribirle o hablarle en alguna de estas máquinas modernas que nos acompañan a donde vamos. Así, este ser extraordinario nos puede mostrar el camino, auxiliarnos a la hora de tener algún menester, contestar desde nuestras dudas más banales hasta las más profundas.

¿Qué hacer en caso de que explote el bóiler?, ¿quién es Kate Bush?, ¿dónde puedo encontrar trabajo en donde vivo?, ¿por qué estoy aquí? ¿cómo puedo llegar al centro?, ¿a cuánto está el dólar?, ¿qué hora es en Düsseldorf?, ¿qué es el amor y cómo puedo conseguirlo?, ¿cuál fue la primera canción de reguetón?, ¿qué sinónimos de mundo hay?, ¿dónde puedo conseguir un plomero?, ¿dónde puedo comprar una estufa y cuánto cuesta? Éstas son algunas de las muchas preguntas que le he hecho, y todas las ha contestado, unas veces con más éxito que otras.


Al principio, estaba maravillada con la cantidad de sapiencia que tiene este gurú. Al parecer, tiene un saber infinito, lo cual le permite tener una respuesta para toda pregunta. No obstante, después me di cuenta de la realidad: más que un gurú, es un experto investigador, referenciador y resumidor. Investiga en toda la Internet sitios que hablen sobre nuestra pregunta, los ordena en una lista, junto con un pequeño resumen, para que podamos elegir fácilmente entre los miles, o hasta millones, de textos y videos. Cabe mencionar que, pocos se aventuran a leer, o siquiera mirar, todos los resultados. Asimismo, hay que tener en cuenta que la primera sugerencia del gran guía no siempre es el más adecuada para satisfacer nuestras necesidades. Incluso, hay empresas que manipulan el lenguaje para poder aparecer al principio y, así, ganar visibilidad en un abismo sin fondo. También, tengo entendido que, si uno sólo lee el resumen hecho por este ente incorpóreo, él es el único que se beneficiará. El que en realidad escribió la información que nos ayudó queda simplemente como unas letras pequeñas y nada más. La única forma de retribuirle su apoyo es ir a su sitio, leer su artículo completo y no quedarnos con el resumen.


Otra preocupación que surgió cuando comencé a confiar en este ordenador de información sin rostro fue lo mucho que supo de mí en tan poco tiempo. A través de mis preguntas, comenzó a aprender donde vivo, mis inquietudes y mis miedos, mis necesidades y anhelos, mis secretos; incluso, me comenzó a sugerir otras preguntas o productos relacionados con temas que había platicado con otras personas y que aún no le había consultado. Fue cuando me di cuenta de que este individuo sabía mucho de mí, pero yo no conocía nada de él, sólo su nombre. En tiempos pasados, los guías espirituales o vivenciales también estaban rodeados de cierto misterio, pero realmente me asustó ni siquiera poder relacionarlo con un rostro. No sé de dónde vino, no sé a dónde va, sólo sé que está dispuesto a contestar todas mis preguntas cuando sea, donde sea que tenga acceso a la masiva red.


Debo reconocer que este orientador resolvió unas de mis preguntas, pero otras no, principalmente las más personales. ¿Cuál es mi propósito en la vida?, ¿por qué a veces siento que todo me sale mal?, ¿cómo puedo ser feliz? Pues claro que sus respuestas fueron genéricas y vacías, porque nadie va a saber eso más que yo. Por más que esta máquina siga mis pasos, no hay manera de que entre en mi cabeza o en mi corazón, de que vea absolutamente todo lo que hago, de que sepa el futuro para enterarse qué va a ser de mi vida. Y, afortunadamente, tampoco le importa. Porque, si de verdad puediera contestar esas preguntas, adquiriría un poder absoluto sobre nosotros, así como otros guías o líderes espirituales lo han hecho en otras épocas, y lo seguirán haciendo. Seguirán aprovechando la vulnerabilidad y frustración que provoca la vida humana.


Pienso que, siempre y cuando no dependamos de este guía para que resuelva cada una de nuestras inquietudes, es una herramienta que definitivamente ayuda a quien necesite ver ordenadamente el caos informático que hay en este espacio cibernético, para poder tomar una desición acertada. No hay que perder de vista que nosotros somos los que tomamos la desición de qué leer, qué ver, qué comprar. Pero, para saber bien qué es lo que verdaderamente necesitamos, primero debemos organizar el infinito abismo que hay en nuestras mentes. Hay que hundirnos hasta llegar a conocer su oscuro fondo. Sólo así no seremos propensos a necesitar la orientación de un objeto o de una persona para que nos muestre un “camino correcto” hacia la felicidad y la paz.

La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería