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De un libro de caras que guarda más vanidades que rostros verdaderos | Rozatl a través del tiempo #1


Rozatl a través del tiempo#01, una columna de Stefanía Gómez Angulo


De un libro “de caras” que contiene más vanidades y paparruchas que verdaderos rostros.

No entiendo la idea de lugares que nadie conoce físicamente y a los que nadie puede ir, pero en los que todos quiere estar. Los llaman “sitios web”, los cuales son parte de un mundo alterno, el “mundo” virtual, sólo visible para los ojos. Lo miran desde lejos, ningún cuerpo mortal puede entrar; éste es ajeno a los demás sentidos. Sin embargo, millones de personan lo observan con entusiasmo, desde rectángulos de varios tamaños llamados pantallas. Se hipnotizan con estos portales que les dejan ver esa otra realidad. Debo admitir que me entusiasmó saber que uno de estos sitios era un libro. Me pareció una idea fascinante: poder comparar lo que se ha creado del otro lado de las pantallas, a partir de un libro, con lo que mi imaginación había creado cuando leí esas páginas, esas palabras. Observar cómo son el Infiero y el Paraíso de Dante, los mundos maravillosos de los cuentos de la India, poder recorrer la Mancha con Don Quijote, incluso ver, aunque sea a la distancia de la alteridad, las aventuras de Odiseo. Incluso, sentí curiosidad por ver cómo son los mundos de la literatura de estos tiempos tan extraños. Su nombre me confundió, mi habilidad como traductora no es tan buena, pero lo que entendí es Libro de caras. En cuanto leí el título mi mente comenzó a divagar. ¿Se trata de un libro con biografías, o describe las posibles combinaciones de ojos, narices, bocas que pueden formar un rostro?, ¿es narrativo, dramático, poético?, o, más bien ¿se trata de un texto expositivo? Sin embargo, no es como ningún otro libro que yo he visto. Al parecer estaba un poco en lo correcto con el hecho de que es biográfico, en su mayoría autobiografías, pero también vi varias de sus “páginas” dedicadas a personas famosas, lugares o incluso movimientos y grupos sociales. Aunque debo de admitir que la redacción me parece bastante caótica y difícil de entender, dado que está escrito por múltiples (si no es que millones) de autores. Asimismo, no entiendo bien cuál es el tema principal. Hay personas que escriben acerca de su vida, desde las cosas más mundanas hasta las más privadas, y que acompañan con varias fotos de ellos mismos. Otros se expresan con bastante animosidad de personas o situaciones que, francamente, yo desconocía. Otras intentan dar noticias, como un tipo de periodismo. Unos más comparten referencias culturales modernas que no comprendo, con fotos o dibujos que se repiten, pero que contienen un tipo de acotaciones que a veces varían y a veces son las mismas.

Esto me lleva a una pregunta: ¿a alguien realmente le importa toda esta información sin motivo, sin sentido, sin nudo o desenlace? Pienso que si se trata de una persona a la que aprecio y respeto, a la que está lejos, me gustaría saber que está bien, conocer sus experiencias y sentimientos. También tengo entendido que se puede establecer un diálogo escrito inmediato, como si las cartas pudieran volar, lo cual también me parece un buen método comunicativo en casos de distancia extrema. Pero, ¿qué porcentaje de esas millones de personas verdaderamente nos importan, a tal grado, para invertir nuestro valioso tiempo en leer la historia de su vida?, ¿cuántas personas pueden redactar su autobiografía de una manera literaria, que nos atrape y cambie nuestras vidas? Porque varias de las historias que leí realmente no tenían un sentido literario, era más bien expositivo, de lo buenas y maravillosas que son sus vidas en el plano superficial, lo cual tampoco me parece una lectura interesante. No entiendo el objetivo de esa exposición, porque no transmite nada que me pueda ser útil, con lo que me pueda relacionar, que me haga sentir algo. Los libros siempre me hacen sentir algo, me hacen reflexionar, algunos hasta han cambniado mi vida, éste no es uno de ellos. Otra faceta que me parece desafiante es el aspecto periodístico que se le trata de dar a algunas de estas páginas. Me sorprendió ver la gran cantidad de noticias que aparecen en este libro. Unas interesantes, que difunden los eventos y acontecimientos actuales de una manera clara e increíblemente masiva, como no había visto en otras épocas. Sin embargo, tambien encontré artículos que parecían paparruchas, noticias falsas para tratar de impresionar o mal informar al público acerca de varios temas. He visto este círculo repetirse: la información está controlada por cierto grupo de personas, y lo que le conviene, es lo que se difunde. Pienso que esta sobre información de fuentes dudosas es tan nociva para las personas como ese control sobre las palabras que leemoso para informarnos y así, poder crear un criterio. Yo soy una fiel creyente en la libertad de expresión, de que cada quien puede decir lo que le plazca y lo que considere que el mundo debe saber. Pero también pienso que hay que pensar bien en lo que estamos diciendo. A través de las épocas que he recorrido, la palabra escrita ha sido considerada un privilegio de pocos, de los letrados, de los ricos, de los que pueden. Considero que popularizar la palabra escrita es algo que siempre ha sido necesario, para saber los diferentes puntos de vista que hay en el mundo, sin importar estatus u otras diferencias inanes. No obstante, pienso que también se debe ver como un privilegio y un poder de cambio, que debe ser usado con sabiduría y responsabilidad. La escritura no debe ser tratada como una herramienta más para alimentar nuestros egos, debe ser una herramienta para cambiar nuestra realidad y, tal vez, la futura. Este libro me parece que puede cambiar el mundo, mostrarnos las ideas de personas con las que jamás podríamos convivir en el día a día, y cuyas vidas podrían mejorar las nuestras o viceversa; así como acercarnos un poco a esas personas que nos arrebató la distancia. En el pasado, los grupos que se han revelando en contra de la mal información o vanidades superficiales han sido una minoría, ¿será posible que, en algún momento, podamos ser la mayoría?

La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería