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El génesis de la visión de la humanidad (parte1) | OXIB NOJ #06


OXIB NOJ #06, una columna de Eleázar Adolfo Molina


La ceguera.


Diversos autores mencionan en sus críticas, crónicas o comentarios que Homero era ciego. A este escritor se le han atribuido las dos más grandes obras de poesía de la historia, poemas épicos que nos narran dos acontecimientos que podríamos decir son ahora el pan de cada día, una guerra y el exilio. Los temas que el poeta toca en su obra van desde el heroísmo de los soldados que luchan por penetrar las murallas de Troya hasta la lealtad del perro de Odiseo que lo espera y es el único que le reconoce a su vuelta al hogar.

Su estructura de rapsodias o cantos, nos hereda el legado de que la poesía en ese momento era acompañada por música. Ambas obras están compuestas por 24 cantos cada una. Lo que nos hace un monumental conjunto de 48 cantos que nos narran una historia en general. Podemos decir que en el asalto a Troya, la historia inicia cuando los barcos llegan a la costa de Troya, en uno de ellos va Odiseo. En uno de ellos va el personaje principal de una historia que nos lleva desde una trampa y traición de amor, hasta un viaje en donde el personaje no busca su hogar, se busca así mismo y hasta sentirse listo regresa a su casa.

Troya.

Asistimos a diez de años de guerra. Aquiles se enfada con Agamenón, rey de los aqueos y jefe de las fuerzas griegas por que se ha empeñado en quedarse con su esclava Briseida, consentida de Aquiles. Este en señal de protesta decide que sus tropas y él se queden al margen de la batalla en su campamento. Este camino tomado por Aquiles es un grave daño a las fuerzas de Agamenón que son derrotados por las fuerzas de Ilion, ciudad troyana en donde está raptada Helena. Aquiles decide quedarse fuera de la batalla hasta la muerte de su primo y ayudante Patroclo, quien es asesinado por Héctor, líder y príncipe troyano. Esta muerte ocurre porque Patroclo no comparte con Aquiles la opinión de la pasividad por lo que decide sus armas y armadura, esto hace que Héctor lo confunda y lo asesine.

En este conflicto de hombres se observan también como el panteón griego se encuentra dividido, los dioses contemplan la batalla desde el monto Ida, intervienen de forma encubierta convirtiéndose en héroes de forma humana. Zeus actuaba de árbitro en medio de los bandos de dioses que se formaron. Sin embargo podemos mencionar que Apolo fue el que más se las jugó por los Troyanos ya que la leyenda cuenta que la ciudad fue fundada por él.


La muerte de Patroclo provoca que Aquiles se enfurezca, Aquiles es socorrido por Tetis: “Tetis, la de la casta de Zeus, divina entre los dioses, cogió la mano de Aquiles y le habló de este modo: "Hijo mío, a pesar de nuestra aflicción, dejemos yacer a Patroclo, ya que sucumbió por designio de los dioses, y tú recibe esta ilustre armadura, tan bella como jamás varón alguno haya llevado sobre sus hombros". Aquiles sintió como renacía su cólera, ante la vista de la armadura, a la vez que se gozaba del espléndido presente de Hefesto. Expresó a su madre su preocupación por la descomposición del cuerpo del amigo, invadido por un enjambre de moscas. Tetis vertió unas gotas de ambrosía, el néctar de los dioses, para que el cuerpo se conservara fresco. Después pidió a su hijo que se armara para el combate contra los troyanos. Aquiles vistió la brillante armadura, cogió la grande lanza, que solo él podía manejar, y se dirigió hacia donde estaban los demás héroes aqueos, en la orilla del mar junto al recinto de las naves, y les convocó dando pavorosos alaridos.

Después de un pacto de paz con Agamenón, Aquiles vuelve a la batalla y reta a Héctor a duelo. Este acepta y es vencido por Aquiles, dando lugar a una de las escenas más desgarradoras en la historia de la literatura universal. Aquiles toma el cadáver de Héctor, lo ata a su carruaje y lo arrastra victorioso enfrente de las fuerzas griegas y delante de los muros de Troya ante el desconsuelo de los troyanos.

La trampa del caballo de Troya se volvió uno de los más grandes mitos de la historia. La sagacidad con la que los griegos engañan a los troyanos armando un caballo con partes de los barcos hundidos en combate y escondiendo dentro una guarnición de tropas, resulta hasta nuestros días como una de las más grandes estrategias militares de todos los tiempos. Considerando que este poema épico parte de un mito, la estrategia del caballo ha sido celebrada muchas veces a lo largo de la historia. Conceder un falso triunfo o pacto para luego dar la puñalada. Los Troyanos después de festejar hasta el cansancio su victoria son sorprendidos por los griegos saliendo del caballo, abriendo las puertas de la ciudad y destruyendo a su paso la ciudad. Esta acción le cuesta la vida a Aquiles y a la vez el nacimiento de su leyenda. Los griegos han triunfado y concluye la Ilíada de Homero con una ciudad en llamas.

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