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Gloriosa Victoria | OXIB NOJ #04


"Gloriosa victoria" de Diego Rivera

OXIB NOJ #04, una columna de Eleázar Adolfo Molina


El 27 de junio de 1954, Jacobo Arbenz renuncia a la presidencia de Guatemala, marcando así el fin de los diez años de primavera revolucionaria en el país. Días después, el 13 de julio, moría en México, Frida Kahlo.


Los dos acontecimientos se unen, por el hecho de que durante la intervención del “Ejército de Liberación Nacional”, liderado por Castillo Armas, Diego Rivera y Frida Kahlo manifestaron en contra de la injerencia extranjera en Guatemala.


Diego y Frida manifestaron por la democracia guatemalteca, pues eran amigos de Luis Cardoza y Aragón, además de ser amigos del Nobel de Literatura, Miguel Ángel Asturias.

Como muestra de afecto a Guatemala, los titanes plásticos mexicanos, tenían en la puerta de su casa, en Coyoacán, las banderas de Guatemala y México.


Es por una carta de Miguel Ángel Asturias, que Diego Rivera se decide pronunciar en contra del régimen de Castillo Armas y de la intervención de los Estados Unidos. Dando inicio a una obra que titularía como “Gloriosa Victoria”.


Casi cuatro meses fue el tiempo que Rivera le dedicó al mural. En donde tuvo la colaboración de la guatemalteca Rina Lazo, misma que aparece en el mural con una blusa roja y sosteniendo una escopeta.


En el centro del mural se puede apreciar la cara de Dwight Ike Eisenhower, presidente de los Estados Unidos, representado como una bomba. Sobre él, inclinándose en posición servil y con un fajo de dinero en la bolsa, Carlos Castillo Armas, dandolé la mano al secretario de Estado, Foster Dulles. Se observa al embajador John Peurifoy y a Monseñor Mariano Rossell y Arellano, a quien los estudiantes de la San Carlos, apodaban “Sor pijije”.

El cuadro tiene también como premonición a lo qué viviría Guatemala tiempo después, imágenes de niños, hombres y mujeres muertos, además de una cárcel con gente que ondea la bandera de Guatemala.


Se observa en el conjunto el volcán de Agua, el Palacio Nacional de Guatemala, la bananera y la catedral de Santiago. El mural se perdió durante años, ya que Rivera antes de morir viajo a Rusia para un tratamiento por la enfermedad que padecía, llevando el mural con él.


Sin embargo, Rivera que abogó por Trotsky, era no grato para Stalin, por lo que el mural fue embodegado y se dio por perdido. Es hasta después de la caída del muro de Berlín, la disolución de la URSS, en que el mural vuelve a ver la luz y regresa para recordarnos un pedazo de nuestra historia contada por un mexicano universal.

La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería