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La leyenda del gran Moyas | OXIB NOJ #08


OXIB NOJ #08, una columna de Eleázar Adolfo Molina

De todas las ficciones qué pudo haber pensado, de todos los versos qué escribió, es posible qué ni en su cabeza ocurriera todo lo que él vivió. Ni el más grande escritor inglés o ruso pudo haber imaginado semejante historia, una ficción de primer nivel.


Un hombre nacido en un país triste y verde, un país que no lee, no ha leído y quizás nunca leerá. Un país qué reniega de sus hijos predilectos y los destroza con calumnias, injurias y envidias. Un país ubicado en Centro América. Un hombre qué estaba destinado a ser guatemalteco.


Pero en esta ficción, Moyas, nuestro personaje principal, lucho contra todo y elaboró en su cabeza, una fuente inagotable de versos, prosas y cuentos. Una diarrea de verbos y adjetivos que marean al tan solo leer dos o tres líneas.


Moyas se hizo eterno y logró lo que muchos tenían miedo de imaginar. Creo universos de su mundo y plasmó en letras un país y sus costumbres, sus formas y sus demonios.


Para Gerald Martin de Gran Bretaña, “Miguel Ángel Asturias fue y es el escritor latinoamericano más nacionalista y más universalista del siglo XX. Y si el prefacio a El Espejo de Lida Sal se titula <Pórtico>, las Leyendas de Guatemala representan el pórtico de su obra: en ellas funda y se inaugura la poética de una vida entera dedicada a la escritura. Frente a dos problemáticas, la imagen de Guatemala y la de la propia conciencia, Asturias emprendió una búsqueda hacia el pasado. Lo que más le interesaba, siempre, era la relación entre el pasado antropológico y el presente político”.


Aquel joven escritor descubre en París a su país y es ahí en donde nace el primer Asturias, el de sus leyendas, en donde reinventa la tradición oral guatemalteca y la vuelve suya. Hace una re concepción total de la tradición guatemalteca y la convierte en barro de donde forma su primer universo literario, siempre a la sombra del pasado y su presente.


Moyas siempre le preguntaba a su familia si volvería a ver los atardeceres de su Guatemala. Su última visita a la tierra que amaba fue en 1966. En 1973 le diagnosticaron cáncer mismo que en 1974 lo llevaría al firmamento de los recordados.


Asturias busca desde sus primeras historias, encontrar en sus letras a su Guatemala, aquella qué le contaban los jornaleros, maestros, los alumnos, los trabajadores, la gente con la que compartía día a día. Los paisanos que vivieron con él el periodo de Estrada Cabrera.


Del presidente quetzalteco, Moyas crea una novela fundamental para la narrativa latinoamericana, El Señor Presidente. Misma qué se volvería un referente para todos los escritores latinoamericanos que alcanzarían la fama y la gloria literaria con el llamado BOOM.


Arcángel amoroso, / detrás de ti, la hora de mi muerte. / ¡Retenla! ¡Soy dichoso! / No la dejes pasar, Arcángel fuerte”.*


Sus últimos meses fueron como toda su vida, una odisea de viajes y conferencias, de conocer el mundo, de volverse el guatemalteco más universal. Asturias se volvía a cada día una persona cosmopolita que a pesar de ver la tierra que le rodeaba no olvidaba el suelo donde dio sus primeros pasos.


Combate con tu espada, mata al tiempo. / Será luz lo que opongas, / Arcángel misterioso, / o libertad compacta por ser ella / la tiranía peor, la más oscura, / de cuantas padecemos. Que tu estrella / vele mi sueño”. *


El 9 de junio de 1974, a las 14 horas de Madrid, en el Hospital de la Concepción, moría el Moyas y nacía para la eternidad, Miguel Ángel Asturias. Fue velado en Madrid y después trasladado a París, Francia; en donde fue sepultado. Esta decisión la tomó la familia pues en Guatemala y España gobernaban gobiernos dictatoriales y Miguel Ángel Asturias siempre estuvo en contra de ese tipo de gobierno.


La noche me da miedo. Por la noche / puede venir silente, sin natura, / a cerrarme los ojos para siempre”. *


La mayoría de los documentos y manuscritos de Asturias se encuentran en la biblioteca nacional de París, así como el galardón del premio Nobel de Literatura y la medalla que se les otorga a los ganadores de dicho reconocimiento.


“Arcángel de mi nombre, / no dejes que me cerque / a la hora de mi muerte, / la ira de ser hombre”. *




*Poema: Oración al Arcángel de mi nombre. Miguel Ángel Asturias.

La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería