LA TORMENTA: Una fractura en el tiempo




Cine & Cultura Antinormies #04. Una columna de Kenneth Skyfall


España comienza a retomar fuerza en la industria del entretenimiento gracias a la plataforma de Netflix y su serie “La casa de Papel”, la cual ha penetrado con considerable éxito en la cultura normie (como era de esperarse de la misma gente que paga Netflix para ver las aventuras de todos los narcos de México y Latinoamérica), y ahora es posible ver en las tiendas de disfraces y tiendas online los uniformes de ladrones de los personajes principales. De esta franquicia nació el actor Alvaro Morte quien participa en toda producción española posible (el equivalente a Carlos Alcántara para los peruanos). En esta ocasión el famoso actor es parte de un filme para los amantes de “los viajes en el tiempo” tomando el papel que mejor sabe hacer: un canalla.


Vera, interpretada por Adriana Ugarte, es una mujer normal que vive feliz en matrimonio con un empresario exitoso, sacrifico su carrera de neurocirujana a fin de poder ser madre y tener una tranquila casa en los suburbios, casa la cual oculta un secreto a voces: Un niño que vivió ahí murió fortuitamente investigando un asesinato cometido por uno de sus vecinos. Este background similar a una película típica de terror americano se completa y rompe cuando la mujer y su familia encuentran una televisión antigua conectada a una videocámara junto con los casetes del mencionado chico. Después de una noche de cine en casa mirando la vida de un niño muerto, los personajes se van a dormir al comenzar una tormenta que ocurría de manera cíclica en esa zona. Sin embargo, la vida de Vera está a punto de cambiar (nunca mejor dicho) cuando el televisor antiguo se vuelve a prender para crear una fractura en el tiempo y conectarla con el pasado, exactamente con el momento en que se realizó la última grabación y el día que el chico murió. Vera, consciente de dichos acontecimientos, usa el puente espacio temporal para retenerlo lo suficiente para que alterar su destino y el de ella al mismo tiempo.


De esta manera Vera queda atrapada en una nueva línea de tiempo donde no se casó, no tuvo a su hija, no vive en los simples suburbios y es toda una profesional. Sin embargo, ella no recuerda esta vida, sus memorias y sentimientos son los de su línea principal. Este remolino de complicaciones la terminan envolviendo y comienza una aventura donde descubre un asesinato encubierto, que su vida pasada era una mentira feliz y que el niño que salvo estuvo buscándola por años fabricando y alterando la línea temporal a su conveniencia.


Si eras amante de Doctor Who, la cual ahora es una bizarra excusa de serie progre, este filme puede llegar a ser de tu agrado. Al mismo tiempo nos presenta a una mujer que lucha por saber la verdad tanto de sí misma como la de los personajes que le rodean teniendo ahora un punto de vista totalmente diferente, pero siempre convencida de que la vida que escogió en un inicio, la vida en familia, era la que siempre había anhelado. Esta decisión podría molestar a muchas feministas radicales que consideran que ser madre es una aberración para el desarrollo de la mujer y ni hablemos de casarse. (Algo de polémica tenía que tener esta reseña, vamos, aquí no estamos para cosas de normies)


El final es muy interesante, pues Vera se encuentra cara a cara con el niño al que le salvo la vida y que se había obsesionado con ella y con investigar el asesinato que descubrió. Pero esto solo traerá más paradojas temporales con un final que es preferible ser juzgado por cada uno de nosotros partiendo del punto de vista de la protagonista y sus intereses, duela a quien le duela.

La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería