Luis Pajuelo Frías - Oro y Cenizas (La Tradición de la Nostalgia), por Albert Estrella


Autor: Albert Estrella.


Si existe una tradición en Cerro de Pasco es precisamente, el de la nostalgia; que según la RAE proviene (Del gr. νόστος, regreso, y –algia dolor) y que en su segunda acepción significa "tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida". No puede haber metáfora más adecuada que el mismo título del libro "Oro y Cenizas"; el oro sigue siendo Oro, el metal más puro y resistente al tiempo por antonomasia; si no, fijémonos en el oro perdurable del señor de Sipán y su cadáver hecho polvo, ¿y las cenizas? a lo mejor son nuestros recuerdos "muertos" cremados que luego son depositados en urnas que durante la primera generación permanecían en la sala de la casa y ya en esta última generación se guardan en un rincón oscuro al lado de la carcoma. La Nostalgia nos remite hacia una dicha perdida; ¿de quién? Del indio Huaricapcha que sigue soñando e hilando en su noche interminable (como si estuviera dentro de una mina) los hilos de la historia de una "Ciudad" que como dice el historiador César Perez Arauco "Nació el 9 de octubre de 1567"(1), fecha en la que probablemente se hizo el primer denuncio sobre la minas existentes; digo probablemente, porque los 102 folios que podían probar el acontecimiento, pudieron haberse quemado en el incendio de la biblioteca nacional en 1943; "especialmente la colección de periódicos cerreños".


¿Tristeza melancólica? quién no ha mirado el tajo abierto "Raúl Rojas" y ha sentido esa tristeza melancólica? a lo mejor muchos no o sí, depende del cristal con que se mire como decía el poeta o el físico relativista.


En palabras de Manuel Scorza "Nunca se supo por qué una epidemia azotó Cerro de Pasco. Un desconocido virus infectó los ojos de los habitantes. Aparentemente, las victimas gozaban de la integridad de su visión, pero un novedoso daltonismo les escamoteaba algunos objetos. Un enfermo capaz de señalar, por ejemplo, las manchas  de una oveja a un kilometro, era incapaz de distinguir un cerco situado a cien metros..."(2) Enfermedad que sigue lamentablemente sufriendo el poblador de Cerro de Pasco además de esa otra enfermedad de la memoria que consiste en mirar una cosa, paisaje o persona en el presente y pensar que sigue anclada en el pasado, viva, en medio de una inmensa pampa con una sonrisa a flor de piel. Y es en "Oro y Cenizas" que Luis Pajuelo Frias, se encarga de ponerse otros ojos, se inocula la enfermedad de la memoria para sentir lo que sentían los prójimos enfermos de nostalgia y viaja en el tiempo; desde la cristalizada playa,  donde el mar se evaporó;  hasta la muerte del minero con los "crispados dedos apuntando al lodo" y sus "siniestros ojos buscando la existencia". 


Es en la acción de ponerse "otros ojos" que el poeta enferma de realidad, y se pone en el zapato del prójimo, para acercarnos a ese otro que siente, pero no tiene palabras, para comunicarnos su tristeza melancólica, su derrota de todos los días, su carga pesada de todos los días (como japiri o capacho) descendiendo a las profundidades de la realidad; porque los socavones y las minas también están en la superficie, siempre han estado en medio de lo que llamamos ciudad, sólo que los mineros realizan la "extracción de la piedra de locura" de forma literal, y nosotros; los que estamos en la superficie con nuestras 12 u Ocho horas diarias de trabajo, extraemos simbólicamente "la plata"  para vivir o para que vivan a cuesta de nosotros; los usureros, los mercaderes, los emprendedores "empresarios" y las grandes compañias mineras desde la Cerro de Pasco Corporation hasta la Subsidiaria de Volcan S.A, Cerro S.A.C.

Es sobre esta ciudad de la que se habla en "Oro y Cenizas"; la ciudad más alta del mundo, que recientemente ha sido destronada por la Rinconada en Puno, pero que del mismo modo repite los errores en el siglo XXI; densamente poblada, sin servicios básicos, con el trabajo al cachorreo (que  consiste en trabajar gratis 30 días y tener un día para sacar todo lo que se pueda durante un año, dos años, o tres años quién sabe? y largarse a otro sitio a invertir lo poco que se ha ganado)  acaso el tenor de la historia que se vive en La Rinconada no fue el "glorioso" pasado del que se escribe en "Oro y cenizas"? en crónicas, historias y pocos poemas que se han escrito en y sobre Cerro de Pasco? toda esa minería informal de inicios del siglo XX que terminó por formalizarse para algunos pocos, porque hay que recordar cómo se forjaron las pocas calles serpenteantes que aún quedan en Cerro de Pasco; llegaba un aventurero desde los Balcanes u otra parte del mundo,  establecía su "vivienda" en donde se le antojaba y empezaba a excavar. Dicen los viajeros que visitaron estas tierras que hubo un tiempo en que Cerro de Pasco parecía un panal de abejas cortado por la mitad, un panal de abejas donde la reina es la muerte y la miel es la plata, viene el apicultor y saquea el esfuerzo de años de trabajo, lo irónico de estas abejas obreras es que no polinizan; después de extraer la plata lo que florece son los escombros, miles de toneladas diarias de mineral por las millones de toneladas de desmonte y relaves.


Harold Bloom decía que “la ansiedad de influencia existe entre poemas y no entre  personas…”  que “cuando alguien te influye, te está enseñando”… y sobre todo que “Hay lecturas erróneas poderosas y lecturas erróneas débiles, pero las lecturas correctas son imposibles si una obra literaria es lo bastante sublime”(3).  La parte más sublime que  enriquece la casi impalpable tradición de la literatura de Cerro de Pasco, después de los cantares de Mercedes de V y Rodriguez y algunos poemas sueltos escritos por otros autores en el siglo XX son los poemas en prosa de lago de Minos que cierra “Oro y Cenizas” y que fue escrita bajo la influencia de unos versos del infierno de Dante, es en estos párrafos que el poeta vislumbra el futuro que muchos vivimos en la actual Cerro de Pasco, los personajes que pueblan estos poemas son a lo mejor nuestros reflejos sobre un espejo oscuro que nos devuelve tenuemente algo que no queremos ver (la muerte como personaje principal de toda vida, el ladrón, el minero, la puta, y la mamacha) es en esta  posibilidad de sentarse a la derecha de Minos y de describir el dolor de los sentenciados al infierno que el poeta del siglo XXI en Cerro de Pasco o en Tanganica debe seguir trabajando como lo hizo Dante, como lo hizo Vallejo y como lo sigue haciendo el último habitante del Cerro de Pasco, hasta regresar al hilo de plata que fue nuestra historia desmadejada por una Tal Huaricapcha en 1630 o por un tal NN bajo los escombros de “matagente” apuntando la eternidad.      

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Reseña Biográfica:

Nació en la ciudad de Cerro de Pasco (Pasco, Perú), el 15 de marzo de 1945. Hijo de don César Pajuelo Antúnez y doña Felicia Frías Lobatón. Luego de culminar sus estudios secundarios en el Colegio Pablo Patrón en la ciudad de Chosica, continúa su formación superior en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle "La Cantuta", en la especialidad de lengua y literatura. Después de varios años de ausencia, retorna a su ciudad natal para desempeñarse en la cátedra de lengua y literatura de la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión. En los años 80, fundó el Centro de Cultura Popular "Labor" y ha desempeñado una intensa actividad como pedagogo y promotor de la cultura minera del Cerro de Pasco y, también, como activista de Derechos Humanos. Entre sus publicaciones podemos citar las antologías Aventuras de leer y Antología inevitable; el poemario Oro y Cenizas, reeditado en (2003) por la Honorable Municipalidad Provincial de Pasco y la editorial San Marcos, después de 20 años de su presentación. También, ha publicado distintos materiales didácticos y de análisis literario como las plaquetas "Lección" y el libro Brújula del corazón. Además, ha fundado y trabajado como editor en distintas publicaciones periódicas tales como las revistas "Carrión", "Juglar", "Ventana Abierta" y, actualmente, dirige la revista "Estribo de Plata", fundada en 1996.

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Bibliografía:

·         ° Pajuelo Frias, Luis (2004)

Oro y  cenizas, tercera edición. Lima. Editorial San Marcos

·         (1)PUEBLO MARTIR ~ Blog del Profesor César Pérez Arauco

https://pueblomartir.wordpress.com/2012/10/25/el-nacimiento-del-cerro-de-pasco/

fecha  de acceso: 22 de marzo de 2014

·         (2)Scorza. Manuel (1983)

Redoble por Rancas. Barcelona. Plaza & Janes, S.A. Editores

·        (3) Bloom, Harold (2011)

Anatomia de la influencia, la literatura como modo de vida. México, Santilla Ediciones

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