snsjcopia.png

Manuel Lisandro Barillas, el primer presidente altense | OXIB NOJ #10


OXIB NOJ #10, una columna de Eleázar Adolfo Molina


La ciudad de Quetzaltenango se ha caracterizado por darle a Guatemala, grandes hombres en música, poesía, literatura y política.


A lo largo de la vida independiente de Guatemala, nuestra ciudad ha dado vida a tres presidentes, mismos que han sido determinantes en su historia, marcando procesos democráticos, dictaduras, avances educativos y uno de ellos, recordado por renunciar para mantener la unidad del país.


El primer altense en ocupar la presidencia del país, fue el General Manuel Lisandro Barillas. Militar de confianza del General Justo Rufino Barrios.


Al triunfar la revolución liberal de 1871, imponiendo en la presidencia al licenciado Miguel García Granados, el general Justo Rufino Barrios fue enviado a Quetzaltenango, como jefe político de la ciudad.


Sin embargo el liderazgo autoritario de Barrios conllevo a la renuncia de García Granados y la asunción del general Barrios a la presidencia, puesto que ocuparía hasta su muerte, en la campaña por la unión centroamericana, en la llamada batalla de Chalchuapa.


En aquel momento el sistema de sucesión presidencial, mandaba qué la presidencia recaía en un “designado”, persona qué el presidente nombraba para sucederle en el poder de forma temporal.


Al asesinato de Barrios, la confusión y consternación frutos de dicho acontecimiento, tomó posesión el primer designado, un comerciante inexperto en política llamado Alejandro Sinibaldi.


Para el historiador Jorge Lujan Muñoz, Sinibaldi carecía de carácter y se vio obligado a renunciar pocas horas después de tomar posesión.


Después de la formación del Estado de Los Altos, Quetzaltenango pasó a ocupar una posición privilegiada dentro de la historia guatemalteca, consolidándose como la segunda ciudad más importante en el país.


Ante la renuncia de Sinibaldi, el ministro de Guerra de Barrios, Martin Barrundia inicia una presión para asumir la presidencia del país; por lo que la asamblea nacional convoca al segundo designado, el jefe político de Quetzaltenango, Manuel Lisandro Barillas.


Por medio de aviso telegráfico, Barillas fue notificado de su designación para ocupar la presidencia de forma interina. A marchas forzadas y no queriendo abandonar la ciudad altense, se desplaza a la ciudad capital y toma posesión del cargo.


La primera acción importante de Manuel Lisandro Barillas al frente de la presidencia, fue la solicitud a la Asamblea Legislativa de derogar el decreto de unión centroamericana del 22 de febrero de 1885, buscando además normalizar las relaciones entre los países centroamericanos y Guatemala.


Sus primeros meses en la máxima autoridad del país, Barillas guio a Guatemala mediante una libertad de prensa y de opinión que Barrios no tuvo durante su presidencia. Dando la sensación de cambio a los guatemaltecos.


Sin embargo, la ley mandaba qué el presidente interino debía convocar a elecciones al tomar el cargo. Manuel Lisandro Barillas no convoco a elecciones hasta que la Asamblea reformara la constitución y le permitiera participar.


Las reformas fueron aprobadas en 1885, permitiéndole al altense participar, además de crear de nuevo la figura del Vicepresidente. Las elecciones las ganó Manuel Lisandro Barillas y con ese triunfo le da cierta validez legal a su mandato.


La presidencia interina qué comenzó el 6 de abril de 1885, concluyó el 15 de marzo de 1886, dando paso a la presidencia constitucional del primer altense en ganar unas elecciones presidenciales.


El carácter democrático y libre de Manuel Lisandro Barillas durante su interinato en la presidencia, cambió radicalmente durante su presidencia. De 1886 a 1887 se asesinó a numerosos opositores políticos del régimen. Además en 1887, una revuelta en Huehuetenango, en donde el coronel Vicente Castañeda, quien celebrando su cumpleaños, al calor del licor decide trasladar la cabecera departamental a su natal Chiantla.


Dicho acto de Castañeda, le otorga a Lisandro Barillas la excusa perfecta para un autogolpe, al disolver la Asamblea, convocar una nueva asamblea y perpetuarse en el poder en base a otra reforma constitucional. El coronel Castañeda fue fusilado en Chiantla.


La nueva asamblea entrega unas reformas nuevas, que le otorgan nuevamente el poder total a la presidencia de la república, como en el tiempo de Justo Rufino Barrios.


En 1890 se produce la llamada Guerra del Totoposte, misma que se libró en contra de El Salvador. En dicha guerra solo se movilizaron las tropas a las fronteras de ambos países, pero fue resuelta pacíficamente gracias a las intervenciones del cuerpo diplomático.


Es por esta guerra que llega al país el poeta nicaragüense Rubén Darío. Mismo que después de una audiencia con Manuel Lisandro Barillas, escribe la llamada “Historia Negra”, publicada en el imparcial bajo el seudónimo de Tácito.


Lisandro Barillas funda la Facultad de Medicina de Occidente y durante su régimen se constituye la Academia Guatemalteca de la Lengua.


Siguiendo la línea liberal, Lisandro Barillas aprueba el ferrocarril del norte, mismo que nunca se completó y concluye el ferrocarril de Escuintla. Remodela además el Teatro Colon, mientras en Antigua Guatemala remodela el Palacio de los Capitanes Generales.


En 1892 se dan las elecciones presidenciales, mismas que son ganadas por Reina Barrios. Entrego la presidencia de forma pacífica y regresó a la ciudad de Quetzaltenango.


El gobierno de Manuel Lisandro Barillas es considerado como un gobierno de transición. Después de ser presidente fue alcalde de la ciudad de Quetzaltenango. La antigua brigada militar 17-15 llevaba su nombre.

La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería