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"O reguero de hormigas" de Yolanda Segura| Las constantes briagas del abstemio #07


Las constantes briagas del abstemio #07, una columna de Juan Rey Lucas

Yo sé que el dolor es la nobleza única

Charles Baudelaire



Editado en el 2016 por FETA. O reguero de hormigas de Yolanda Segura hace percatarnos que una vírgula de letras, se desliza con el mismo espanto y horror que una ringlera de linfa. Las dos provienen de distintas profundidades. Pero por igual al estar expuestas traen y llevan distintos peligros y recuperaciones.


Puede ser que todas las palabras

provengan de la intención de nombrar al rojo /

que todas las palabras nazcan de la sangre.


El arrebol yendo y viniendo ya sea escrito o diluido desde el corpus así también se mueve inquieto, trepidando sin que nadie se dé cuenta si tiene un origen o un propósito. Yolanda advierte con cuestionamientos si aquello que se disfraza de una inocente tonalidad desgarra horizontes por violencia o por amor, pero tratados con un misterio aun no descubierto.


¿puede un ciclo de pensamiento

unificarse con un ciclo biológico?


Aunque también es verdad que por el orbe en el transcurso de los tiempos la pigmentación ha recibido un distingo de fuerza y vigor por sí mismo. Las destrucciones o subversiones humanas son sólo aditamento para su sublevación.


…el rojo es el color de la revolución.


Irónicamente, le anexamos más un vínculo con el fenecer del existir, pero nadie recuerda que todos hemos sido envueltos y recibidos por embalado con lo que jamás ha dejado de oscilar en cada uno.


Se anuncia en el rojo

todo lo que puede nacer.


No es el significado que la sociedad le adjudica a su escurrimiento. Quizá si alguna vez en la vida la lluvia tomará proporciones linfa no sería el juicio de Dios, sino, la advertencia de lo que las potencias requieren para ser grandes. Luchar contra los hechos para devenir contra-hecho. Abrazar a aquello que brota como la leche y el mar, sin que nos demos cuenta de las olas demoniacas, para saber ser abrazados por miles de sofocaciones y delirios. ¿Buenos, malos? ¿Acaso importa?


Quieren que te fundas en el rojo y no luches

Deja que venga el miedo si así lo sientes

La sangre es una forma de cerrar los ojos.


Pero, por qué debería dar una lógica a su encuentro, cada vez que la percibimos ajena o propia. Como si ya de por sí se le tuviere por medida o conocida. Acaso no podemos ser artistas de una nueva episteme. De un riesgo sobre un infinito líquido que nos disfruta por dentro y pueda ser el portavoz de todos nuestros sufrimientos y alegrías. Debería originarse e incubarse una micro-epistemología para nunca saciar lo inconsumible. Una estética sobre la disquisición del flujo.


¿Es sangre?

¿Es humana o animal?

¿A cuál clasificación pertenece?

¿Cuál es la edad de la mancha?

¿De qué parte del cuerpo es?


Yolanda dirige su sorpresa a un existente diminuto pero inabarcable por la densidad de sus vibraciones. La solepnosis invicta a diferencia de sus homologas que por igual son capaces de redoblarse en fuerzas; es artífice de una sangre mineral. Devenir sangre. Ondas de líneas expansivas arquitectónicas sobre el planeta, sobre la capa terrestre. Insecto bermejo. Sus emigraciones advierten los contantes micro-seísmos, pero no por ufane, sino por naturaleza insurrecta.


Hormiga, gota de sangre coagulada,

Modelo de viajes en las exploraciones

Imposibles, hormiga como sangre que

Cae a sobresalto, sangre insensata,

Sangre peligrosa, sangre de sonámbula

A punto de caer, paciencia inacabable

De la hormiga, el cansado letargo de la sangre


O acaso no será un matiz ya como condición propia de materia imperecedera. Como las estrellas, los planetas, la tierra, el cosmos, y si se puede decir el espíritu.


¿recuerdas que ya existías antes del rojo?


Quizá su mismo proceso de engrumecer obedezca a otros nutrimientos y desbaratamientos y no a aquellos que siempre hemos designado. Como si sólo fuera un quehacer recuperativo, pero que va más allá de la restauración.


Ese espesar nos advierte del derrumbe de nuestra humanidad. Antes de ser polvo nos volvemos líquido mismo que deja de ser remitido a su órganos para canalizarse al exterior, y mostrarnos el fin cada que se expulsa. Condensada tiene la cualidad de asfixiar soles.


¿el coágulo cierra algo?


Su presencia es inobjetable para que nos procuremos a nosotros, y seamos asépticos. Indispensable para vincularnos a ella. No hay que subestimar su audacia. Su arribo casi siempre intempestivo, y en la mayor de las ocasiones cuando nos enfrentamos a ella, es para sabernos siempre derrotados. Aunque existen excepciones, no lo dudemos, pero de ésas la vida se encarga que nunca lo olvidemos cuando nos encontramos ante tal acontecimiento.


Cuando está, está impura, sucia y fea. Cuando

tiene la primera, no corre riesgo.

Cuando está, no debe bañarse ni lavarse la

cabeza. Cuando está, no debe comer

determinados alimentos. Cuando está, no debe

tocar las plantas.

Cuando está, es malo tener porque el cuerpo

está más abierto y más sensible.


Pero la mejor de sus magnitudes es su descarga que contrasta con todo. No para salir airoso, para contradecir, para imponerse, para someter, para necesitar, o para lo que sea. Parece que colisiona para que lo demás perciba si pueden adquirir novedad o se trituren en la colisión. Parece sencillo, pero es ejecución de querubines diabólicos.

La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería