Palabra es Parásito: La teoría negativa del lenguaje en la obra de William Burroughs


Ensayo de José Natsuhara.


¿Qué miedo los ha hecho refugiarse en el tiempo? ¿En el cuerpo? ¿En la mierda? Lo diré: "la palabra". La Palabra Extranjera "la". "La" palabra del Enemigo Extranjero "los" aprisiona en el Tiempo. En el Cuerpo. En la Mierda. Prisioneros, salgan. Los grandes cielos están abiertos. Yo Hassan I Sabbah borro la palabra para siempre. Suprimo todas las palabras de ustedes para siempre. Y también elimino las palabras de Hassan I Sabbah. A través de todos sus cielos lean la escritura silenciosa de Brion Gysin Hassan I Sabbah: trazada sobre Nueva York el 17 de setiembre de 1899. BURROUGHS (1973:06)


Los beats fueron y son considerados unos santos locos, unos taoístas borrachos del silencio bullicioso. Su genialidad fue tanta, que entre sus referentes máximos, se dieron el lujo de repartirse generaciones enteras. Así, Jack Keruac, autor de En el Camino, se convirtió en el principal estandarte de la generación de los 50's, Allen Ginsberg, poeta autor de El Aullido, tomó para él el movimiento hippy; y finalmente William Burroughs, autor de El Almuerzo Desnudo, se convirtió en el gurú del punk y del cyberpunk.


Entre toda esta fiesta de personalidades alegres solo una de ellas aún permanece hasta nuestros días con una sombra incompleta. Ginsberg y Keruack, Corso y Bob Kaufman entre otros, son hombres respetables, pero han sido ya diseccionados una y otra vez en la mesa del crítico y del lector. De toda la generación beat solo uno de ellos aún se resiste a ser destripado, catalogado y registrado a cabalidad. Ese individuo es William Seward Burroughs.


Burroughs entonces es el líder de las generaciones que están aún por venir, y como él mismo diría, de aquella raza humana que ya ha mutado para poder saltar a la vida en el espacio. Es un fantasma, efectivamente, pero uno que aún sirve de profecía.


El salto con garrocha efectuado por este escritor beat se debe al carácter “aberrantemente” experimental de su escritura, ligada a una constante tarea de hackear el lenguaje, el sistema, el cosmos entero; como si se tratara de un mero programa de computación. La actividad de la escritura es entonces una actividad de hacking. ¿De qué? Del lenguaje mismo.


1. La bizarra teoría del origen del lenguaje en William Burroughs.


El lenguaje debe de ser abolido. Esta premisa se encuentra incrustada en toda la obra de Willam Burroughs. Su concepción negativa del lenguaje es la causante del contenido zenárquico de su pluma y de sus experimentos de destrucción de la palabra por medio de la palabra. Es evidente que antes de evaluar sus obras y sus técnicas literarias, y para descubrir cómo se fundamenta su odio y rechazo hacia el lenguaje, primero debemos de analizar a profundidad su bastante pintoresca teoría del origen del lenguaje humano.


El texto más claro en el cual aborda su bizarra teoría del lenguaje es el ensayo experimental: La revolución electrónica. Ensayo que además es uno de los textos más desconocidos del autor a pesar de que en él se concentran las claves para descifrar todos los recovecos de su pensamiento.


En La revolución electrónica Burroughs afirma que el lenguaje no ha surgido de manera natural en nuestros organismos sino que más bien nos ha venido de fuera y se ha instalado en nosotros de una manera violenta. En estos postulados ¿dónde estaría el escándalo y la novedad? Ya es bastante claro que el lenguaje apareció como tal en determinado momento y que tal salto evolutivo es aún un misterio, y que sin duda ha sido violento.


Pues bien, el verdadero escándalo se encuentra en el hecho de que Burroughs va más allá de estos postulados iniciales y afirma que es probable que el lenguaje haya venido de otro lugar, probablemente del espacio exterior en forma de virus. Es inevitable que estas palabras lleguen a muchos oídos con un halo de ridiculez. Pero antes de simplemente reír, precisemos.


Burroughs cree que el lenguaje es un virus que ha llegado a nosotros desde un lugar remoto. Pues bien, el lenguaje es un virus porque ciertamente se comportó y puede seguirse comportando como tal. Cito:


Mi teoría fundamental es que la palabra escrita fue literalmente un virus que hizo posible la palabra hablada. La palabra no ha sido reconocida como un virus porque alcanzó un estado de simbiosis estable con el huésped… (Esta relación simbiótica se está rompiendo ahora por razones que señalaré más tarde.) BURROUGHS, La Revolución Electrónica pag 1.


Una de las maneras por las que podemos entender lo violento del salto evolutivo relacionado a la adquisición del lenguaje, es el ver al lenguaje mismo como un virus que invadió algún primate y que lo hizo mutar. Finalmente, si hablamos de evolución en torno a términos de mutaciones selectivas, no sería tan descabellado el pensar que un virus pudo haber sido el causante de tal cambio. Para el autor el lenguaje poseyó a nuestros antepasados, los cuales pudieron transmitir a duras penas sus anomalías a sus descendientes.


Sí, la mutación realizada en algún remoto primate antepasado nuestro. Hay un librito interesante de Julian Jaynes, “Orígen de la conciencia en la crisis del cerebro bilobular”. Trata del lenguaje pero, por supuesto, elude el problema del orígen último del habla... Es lógico advertir que tienen que haber existido fuerzas extrañas actuantes desde el principio. La palabra nos fue donada; algún fenómeno extra-humano, extra-primate, produjo este virus, ese contagio... SWANSON (1986:25)


Los primeros primates entonces desarrollaron aparatos fonadores producto de esta invasión vírica y como especula Burroughs, en sus últimos espasmos de muerte fecundaron a las hembras, las cuales posteriormente parieron primates que ya tenían incorporados, de una manera estable, la mutación y el virus. Se trata pues de un agente bajo control. Y por ello invisible a nuestros ojos. Mas si nos detenemos un momento puede ser muy simple detectar su caracter ajeno y descontrolado. Para ello bastaría un simple ejercicio: Intentar dejar de pensar con palabras. ¿Difícil, verdad?


Veamos ahora las consecuencias que extrae Burroughs de este origen macabro del lenguaje. El tema fundamental en sus obras, siendo coherente con tal teoría, es cómo escapar del control, cómo lograr que el humano sea verdaderamente libre y pueda acceder a un plano superior. El control en sí mismo estaría en este punto vinculado al lenguaje.


La existencia del lenguaje como un virus posibilita la perpetuación del control de los seres humanos, su sumisión. Partiendo de la tesis burroughsniana el virus del lenguaje una vez instalado en nosotros no permitirá que mutemos nuevamente a un mejor estadio. Es decir, como todo virus que desea conservar a su huésped el máximo de tiempo posible no permitirá el menor cambio de él, un cambio que implique su destierro. Burroughs entiende que la única forma de dar un nuevo salto evolutivo es primero abandonar el lenguaje, sacarlo por completo de nuestro organismo, pues mientras nos posea no habrá ninguna esperanza factible.


Por otro lado en sus obras se empecinará en mostrar una serie de personajes, entre políticos, doctores, mafiosos, agentes malignos, que son de cierto modo vampiros que maximizan e inoculan el virus del lenguaje a los hombres. El lenguaje y no es una novedad saberlo, es una herramienta de sumisión, permite el ejercicio de poder, la persuasión, la seducción, la imprecisión, la justificación de cualquier postura, etc. Para él es imprescindible sabotear estos discursos de poder haciéndole modificaciones al lenguaje y los discursos mismos. Para ello propondrá diversas técnicas que explicaremos más adelante. Una ética de escritor perturbado, pero sincera.


2. Técnicas para destruir el lenguaje, o sabotearlo.


Durante un perído de su vida William Burroughs comienza a frecuentar a un pintor de nombre Brion Gysin. Esta personalidad sugerente casi tanto como la de Lucien Carr no es muy conocida dentro de la historia oficial, la historia que encontramos en los libros sobre la generación beat. Pero por ello mismo, por esta omisión babeante, habría que sospechar que Brion Gysin fue una figura de eminente importancia. Es usual pensar que Burroughs inventó de la nada sus técnicas experimentales para hacer literatura y combatir el lenguaje. Pero quien conoce la historia de Burroughs y Gysin sabe que esto no es del todo cierto.


Brion Gysin influyó en Burroughs de dos formas distintas. Primero, le dio a conocer a Burroughs las historias que se levantaron en torno al mítico personaje Hassah I Sabah, líder de la secta de los asesinos. Y en segundo lugar le mostró su técnica de corte y pegado, la misma que Burroughs emplearía en forma de cut up para hacer sus obras maestras y sabotear el lenguaje.


Hassah I Sabbah era el líder de los asesinos, aquella secta que se dedicaba a matar por encargo a algunos políticos y figuras religiosas. El viejo de la montaña, que así se lo llamaba, vivió toda su vida en la impenetrable Fortaleza del Alamut. Al parecer Hassan I Sabah formaba a sus asesinos de una manera particular. Primero, mediante el lenguaje, volvía devotas a las personas a su cargo, y luego que éstas eran muy creyentes, también mediante el lenguaje, les demostraba la inexistencia de Dios, Alá o como queramos denominar a alguna entidad superior. Así les lavaba con suma facilidad el cerebro, y más que eso les enseñaba lo relativas que pueden ser todas las proposiciones sobre el mundo, sin nada que sea del todo fijo. Les mostraba que el lenguaje servía simplemente para trazar posturas oportunistas.


Lo que confirmó en Burroughs la tendencia antilenguaje de Hassah I Sabah, o lo que sería menos radical, su cercanía con una concepción del lenguaje como algo a disposición de lo relativo; fue el episodio referido a la muerte de este líder de oriente medio. Se cuenta que antes de morir el viejo de la montaña pronunció: “Nada es verdad, Todo está permitido”. Burroughs habría quedado tan conmovido por estas palabras que incluso llegaría a afirmar al final de sus días que era la reencarnación de tal rey.


Con este personaje histórico y fantástico introducido por su amigo Gysin, Burroughs refuerza su teoría del lenguaje y se percata de que debe de ser radical en tanto los métodos a usar para combatirlo. Finalmente, Todo está permitido. Es así que comienza a figurarse maneras adecuadas para demostrar el caracter vírico del lenguaje, para liberar al hombre de su adicción y potenciar el siguiente paso evolutivo.


Gysin pintaba y cortaba sus propias pinturas, y las reorganizaba al azar creando nuevas obras. Burroughs decide implementar tal técnica a las letras. Es así que su primera novela reconocida: El Almuerzo Desnudo, está hecha bajo tal estrategia. Con el cut up, Burroughs cortaba trozos de artículos y los pegaba al lado de otros, así producía nuevas permutaciones. Afirmaba que era capaz de alterar la realidad y crear mensajes que no podían ser posibles mediante el uso habitual de las palabras. Es así que Burroughs tiene en mente el hecho de que nuestros prejuicios, nuestras manías, deseos, etc; son también producto del virus del lenguaje, y que ello nos impide formar, ordenar la información, escribirla y decirla de determinadas maneras. Existe dentro de nosotros una autocensura.


Tu mente no podría realizarlo, sería como tener en la cabeza todas las posibilidades de un ajedrez, no podría hacerlo. Los mecanismos de represión y selección están todos operando en contra tuya. KATARSIS. “William Burroughs: Un escpectador para el film biológico” pag 3.


En sus novelas, como por ejemplo en el Expreso Nova, los agentes Nova utilizan el cut up para hackear la realidad y desvelar el plan para someter y destruir el planeta tierra. Lo que se activa en nosotros es el mensaje que nos saca del lenguaje por medio del lenguaje; algo así como un troyano para destruir un programa de computación. El propósito de sus obras es por consiguiente rasgar el velo de Maya dándole un uso anómalo a las palabras. El lector, en el acto mismo de leer, estaría siendo expulsado de su propia matriz.


Para terminar de comprender esta herramienta de sabotaje sería necesario tomar en consideración que más allá del corte y pegado de trozos de artículos; el cut up se puede realizar con distintos materiales, sean meras imágenes o también con grabaciones de audio. Es así que Bill también incursionaría en grabar y regrabar cintas de audio y vídeo para generar obras anómalas.


La vida misma para Burroughs sería un film biológico. Y estamos en condiciones de grabar y regrabar para alterar nuestra propia película, para modificar nuestra propia historia. El cut up es la herramienta del guerrillero ontológico y la palabra es para la concepción de Burroughs un virus, pero también, usada por el agente nova, una palabra de aviso.


3. ¿Y si no hay Lenguaje, qué hay?


William Burroughs piensa que el salto evolutivo podría darse si abandonamos el virus del lenguaje. Ya saboteado, en teoría todo sucedería de forma automática. El cut up y otro tipo de experiencias límite como las drogas o los chips neurales; son herramientas para luchar contra la tiranía del lenguaje. Una vez derrotado, el hombre podrá dejar de ser hombre para ser algo más, y en palabras de Burroughs, ir al espacio.


El cambio debe de ser urgente pues el virus del lenguaje está bajo control pero al mismo tiempo puede estallar dentro de nosotros y dirigirnos a la destrucción. Y eso no es algo nuevo para los oídos. Las guerras, los juegos de poder, la adicción misma; todo ello se cimienta en el uso pervertido del lenguaje. Burroughs nos recuerda en un tono alarmista pero serio:


En otro tiempo fue un virus asesino. Podría volver a convertirse en un virus asesino y arder furiosamente a través de las ciudades del mundo como un magnífico incendio forestal. BURROUGHS, La Revolución Electrónica pag 5


El silencio es una manera de explicar lo que sucedería una vez abandonado el virus del lenguaje. Mas y he aquí la trampa, solo es una metáfora. Nada de lo que excede el lenguaje, puede ser explicado por el lenguaje. La herramienta aquí no es útil para dar contenido a lo que sucederá sin el lenguaje mismo. Por ello, tomemos las palabras de Burroughs tan solo como una aproximación a tal estado, pues al explicarlo utilizaríamos palabras y esto no sería más que una contradicción.


Busco un estado sin palabras, lo deseo, las palabras son una manera de hacer las cosas tipo, al rededor del mundo, instrumentos toscos, y eventualmente serán dejadas de lado, probablemente antes de lo que pensamos (...) Las palabras, al menos en el modo que las usamos, se entrometen en lo que yo llamo la experiencia no corporal. Ya es hora de que dejemos atrás el cuerpo. KATARSIS. “William Burroughs: Un escpectador para el film biológico” pag 2.


Finalmente, podríamos dar fin a esta investigación con una cita de William Burroughs sobre el papel del lenguaje, su papel como advertencia una vez que se ha intentado romper con su uso habitual. Cito y me despido:


Vi la imagen de un globo que ascendía súbitamente. Algunas personas no soltaban las cuerdas atadas al globo, y el globo subía por el aire. Segundos más tarde estaba a 30, 60 metros del suelo... Los que no se soltaron, cayeron de 150 ó 300 metros... Supongamos que estuvieres agarrado a una de esas cuerdas, ¿la hubieras soltado a tiempo? Tendrías muchas más posibilidades de soltarla a tiempo ahora que has leído este párrafo que si no lo hubieras leído. Escribir es algo, es palabra de aviso: ¡SUELTA!. MIRA y LANGER (2001: 189-191)


Bilbiografía


BURROUGHS, William Seward. “Almuerzo Desnudo”

2003 Buenos Aires: Leviatán


BURROUGHS, William Seward. “El Expreso Nova”

1073 Buenos Aires: Minotauro


BURROUGHS. William. “La Revolución Electrónica”

[En línea] RETROALIMENTACIÓN DE WATERGATE AL JARDÍN DEL EDÉN

http://www.lapollera.cl/wp-content/uploads/2011/07/La-Revolucion-Electronica-Capitulo-1-William-Burroughs.pdf


K.T.FANN “El Concepto de Filosofía en Wittgenstein”

1992 Madrid: Tecnos


Wittgenstein, Ludwig Van “Tractatus Lógico-Philosóphicus”

1992 Madrid: Alianza Editorial


BURROUGHS, William Seward “The electronic Revolution”

1998 Expanded Media Editions


KATARSIS. “William Burrougs: Espectador para un film biológico”

[En línea] http://picholoco.tripod.com/sitebuildercontent/sitebuilderfiles/burroughsentrevista.pdf


SWANSON. “La palabra es un virus”

EN: Cerdos y Peces Diciembre 1986


MIRA, Rubén (texto) y LANGER, Sergio (ilustración). “Burroughs Para Principiantes”

2001 Buenos Aires: Era Naciente.


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