Soberbio vacilón. Un comentario sobre La Guerrilla Elegante



Soberbio vacilón. La Guerrilla Elegante describe deliciosamente el sinuoso deslizamiento de las gotas de lluvia en los vidrios de un interprovincial y de sus pícaros reflejos de sol, para después celebrar ahuyando los añicos afilados saltando sobre nuestras mejillas intactas del salvaje amor verdadero que espera impaciente en la sagrada ruptura, en la lucha frontal contra la fraudulenta concepción del universo.


En una sociedad -si es que se le puede llamar así a este jardín de mala hierba con minúsculos brotes de flor viva- donde los abuelos y los viejos poetas mueren olvidados, donde el escandalosamente autodenominado "poeta" dedica más tiempo a parecerse a una estrella de rock que a destilarse un buen verso sincero; la poesía de Natsuhara, con sus chesumares y demás tiernos diminutivos, remece los cimientos de esta falsa estructura poética y devuelve el valor al oficio.


Es imposible leer a Natsuhara y no irse un poco al carajo después de confirmar que en efecto la poesía y la magia se han ido degenerando en excusas para repartir premios por un lado y estafar infantes por el otro. Sin embargo, no hay porque sufrir tanto. A las mejores familias les ha pasado. Para eso está nuestro poeta y su milicia que con sus versos como chavetas afiladas planean herir de muerte a los impostores que nos complican el deleite de la sabrosa vida.



David Chávez Segura, Cerro de Pasco.

La web de TRÍADA PRIMATE y todo su contenido pertenece a José Natsuhara, amo y señor de los confines del arte contrasistema y asesino de palurdos ajetreados empleados de la vara y la patética sobonería